La magnitud de los riesgos derivados de bajas dosis de radiación es una de las cuestiones centrales en la protección radiológica. Es particularmente relevante cuando se discute la justificación y optimización de las exposiciones médicas de diagnóstico. Sin duda, los rayos X médicos pueden conferir beneficios sustanciales en el cuidado de la salud de los pacientes, no sin exponerlos a dosis efectivas que van desde unos pocos microsieverts hasta algunas decenas de milisieverts.
¿Tenemos alguna evidencia de que estos niveles de exposición resulten en riesgos significativos para la salud de los pacientes?
El consenso actual sostenido por las organizaciones de protección radiológica nacionales e internacionales es que, para estas dosis comparativamente bajas, el modelo de riesgo más apropiado es aquel en el que se supone que el riesgo de cáncer inducido por radiación y enfermedad hereditaria aumenta linealmente con el aumento de la dosis de radiación, con sin umbral (el llamado modelo lineal sin umbral (LNT). Sin embargo, la hipótesis LNT ha sido cuestionada tanto por quienes creen que las dosis bajas de radiación son más dañinas de lo que predice la hipótesis como por quienes creen que son menos dañinas y posiblemente incluso beneficiosas (a menudo denominada hormesis). Este artículo revisa la evidencia a favor y en contra tanto de la hipótesis LNT como de la hormesis, y explica por qué el consenso científico general está actualmente a favor del modelo LNT como la relación dosis-respuesta más apropiada para fines de protección radiológica en dosis bajas. Finalmente, se discute el impacto del modelo LNT en la evaluación de los riesgos de las radiografías médicas y cómo esto afecta la justificación y optimización de dichas exposiciones.
